
A las puertas del US Open, último Grand Slam de la temporada, Alexander Zverev aseguró sentirse “mucho mejor” tras la dura eliminación sufrida en la primera ronda de Wimbledon el pasado mes de julio, donde reconoció haber atravesado un periodo de vacío y soledad.
El alemán de 28 años explicó que, después de aquella derrota ante el francés Arthur Rinderknech, decidió tomarse un respiro inusual en su carrera: “Guardé la raqueta y tomé más vacaciones. Me fui con amigos, no entrené ni jugué al tenis durante un tiempo”. Una desconexión que le permitió recuperar energías y replantear su enfoque.
Zverev admitió que aquel momento fue uno de los más difíciles de su vida deportiva: “Nunca me había sentido tan vacío. No sentía alegría en nada de lo que hacía, ni siquiera cuando ganaba”. Para afrontar la situación, el jugador buscó ayuda de profesionales y optó por modificar sus rutinas.

El retorno a la competición a finales de julio en los Masters 1000 de Toronto y Cincinnati le devolvió la confianza: en ambos alcanzó las semifinales. “Disfruté mucho de volver a las pistas. Tengo la impresión de que las cosas van por buen camino, estoy en la dirección correcta”, declaró.
En su proceso de renovación, Zverev recurrió a la experiencia de Rafael Nadal y Toni Nadal, con quienes compartió entrenamientos y consejos. “Rafa se enfrentó a mí durante diez años. Como rival y espectador, es quien mejor puede aconsejarme. Quería una nueva perspectiva sobre mi tenis”, señaló el germano.
De cara al US Open, donde seguirá persiguiendo su primer título de Grand Slam tras haber sido tres veces finalista, Zverev reconoció que el desafío pasa por encontrar la fórmula para superar a las nuevas figuras del circuito. “En algunos aspectos del juego, Sinner y Alcaraz lo hacen mejor que yo. Se trata de hallar los métodos adecuados de entrenamiento y los esquemas tácticos que me permitan vencer a los mejores”.
Con un espíritu renovado y nuevas herramientas de trabajo, Alexander Zverev afronta en Nueva York uno de los retos más importantes de su carrera: transformar las lecciones de un periodo complicado en el impulso definitivo hacia el éxito en un grande.
📸: Getty / Flyer TAM











