
El tenis peruano vive un momento de crecimiento sostenido, con figuras emergentes, resultados internacionales y una estructura técnica que empieza a dar frutos. En este contexto, tres ejes marcan el presente y futuro del deporte blanco nacional: el ascenso de Ignacio Buse, el potencial competitivo del equipo de Copa Davis y el liderazgo estratégico de Luis “Lucho” Horna.
Ignacio Buse: una promesa con techo alto Ignacio Buse, nacido en 2004, se ha consolidado como la raqueta número uno del Perú. Con títulos en el circuito Challenger y actuaciones destacadas en Copa Davis, ha alcanzado el puesto 112 del ranking ATP (septiembre 2025), su mejor marca hasta la fecha.

Su juego de fondo, consistencia en tierra batida y fortaleza mental lo han llevado a cerrar partidos clave y superar rivales de mayor ranking. En el corto plazo, se proyecta su ingreso estable al Top-100 y su presencia regular en cuadros principales de Grand Slams. A mediano plazo, si mejora su saque y adapta su juego a superficies rápidas, podría aspirar al Top-20 mundial.
El equipo peruano de Copa Davis: ambición y cohesión Tras vencer a Portugal por 3-1, Perú se clasificó a las Qualifiers 2026, donde buscará un lugar en el Final 8 del próximo año. La combinación de experiencia (Juan Pablo Varillas) y juventud (Buse, Gonzalo Bueno), junto con la ventaja de jugar como local en Lima y la cohesión del grupo, posicionan a Perú como un rival competitivo.
El equipo deberá consolidar una dupla de dobles confiable y asegurar la disponibilidad de sus principales figuras para competir con regularidad. Con planificación estratégica y continuidad, Perú tiene opciones reales de avanzar y enfrentar a naciones ubicadas en el Top-30/50 del ranking mundial.

Lucho Horna: liderazgo técnico y mentoría Luis Horna, ex número 33 del mundo y campeón de Roland Garros en dobles (2008), ejerce como capitán del equipo peruano. Su experiencia en el circuito y en la Copa Davis le otorgan autoridad técnica y liderazgo estratégico.
Horna aporta credibilidad, conocimiento táctico y mentoría a los jugadores jóvenes, facilitando la convivencia entre generaciones y fortaleciendo la preparación física y mental del equipo. Su rol integrador ha sido clave para potenciar el rendimiento colectivo y preparar al equipo para desafíos mayores.
Conclusión: Ignacio Buse representa una nueva generación de tenistas peruanos con proyección internacional. El equipo nacional, bajo el liderazgo de Horna, se prepara para competir en las Qualifiers 2026 con aspiraciones reales de avanzar. En un escenario global cada vez más exigente, Perú apuesta por planificación, cohesión y talento para dar el salto definitivo.
📸: Gino Salinas / Tenis al Máximo











