
Nicolás Baena se despidió del tenis juvenil tras caer ante el argentino Dante Pagani en el Junior US Open. El peruano termina una temporada espectacular en el puesto 17° del mundo y ya mira hacia su nueva etapa universitaria y profesional en Estados Unidos.
LIMA, Perú (redacción). – Nicolás Baena cerró este domingo una importante etapa de su carrera al disputar su último torneo como junior. El peruano, ubicado en el puesto 17° del ranking ITF Junior y decimosexto cabeza de serie, cayó ante el argentino Dante Pagani (21°) por 6-4 y 6-3, en 1h32m, en la primera ronda del Junior US Open.
Con este resultado, Baena pone punto final a una etapa que, según sus propias palabras, ha sido “muy bonita”, marcada por grandes experiencias, torneos, victorias y amistades.
Una temporada espectacular
El balance de Nicolás no puede ser más positivo. El peruano comenzó la temporada ubicado alrededor de los puestos 50-60 del mundo y protagonizó un importante ascenso hasta instalarse entre los 20 mejores juniors del planeta.

“La temporada ha sido espectacular. Pegué un salto hermoso. Empecé la temporada 60, 50, y subí hasta el 20 de manera muy rápida”, comentó Baena, quien destacó además la posibilidad de disputar importantes torneos y conseguir grandes victorias.
Aunque considera que pudo haber terminado incluso más arriba, tiene claro el valor de lo conseguido.
“Si empezando la temporada me preguntabas si hubiera firmado quedar 17 del mundo al final, te hubiera dicho que sí”, señaló.
Roland Garros, una experiencia inolvidable
Uno de los momentos más importantes de su temporada fue su participación en Roland Garros Junior, donde consiguió dos victorias antes de enfrentarse en tercera ronda al brasileño Luis Guto Miguel, primer cabeza de serie.

Baena cayó por 6-4 y 6-4 ante el brasileño, quien posteriormente se consagraría campeón del torneo. Guto Miguel es actualmente el N.º 1 del ranking ITF Junior.
Más allá del resultado, el peruano considera que su experiencia en París fue uno de los puntos más altos de su carrera juvenil.
“Creo que la experiencia que tuve en Roland Garros y ganar dos partidos ahí no va a tener ninguna superación”, afirmó.
Por resultados, Baena señala como su mejor torneo el J300 de Santa Cruz, donde consiguió el título, pero reconoce que lo vivido en París tuvo un significado especial.
Nueva etapa en Estados Unidos
Desde agosto, Baena inició una nueva etapa al incorporarse a la University of San Diego, donde estudiará Business/Negocios mientras continúa desarrollando su carrera tenística.

El peruano ya cuenta con ranking ATP y tiene como objetivo aprovechar su paso por el circuito universitario para seguir creciendo y, al mismo tiempo, sumar experiencia en el profesionalismo.
Su idea es aprovechar los periodos de vacaciones universitarias para competir en torneos Futures y, eventualmente, Challengers, buscando sumar puntos ATP de manera progresiva.
“Creo que puedo pegar un salto grande en mi carrera”, sostuvo con ilusión sobre esta nueva etapa.
Su tenis y los aspectos por mejorar
Baena identifica su revés cruzado como uno de sus principales golpes, mientras que tiene claro cuál es el aspecto que quiere potenciar: la derecha de aproximación, buscando mejorar su transición hacia la red y su juego ofensivo.

El objetivo ahora será trasladar todo lo aprendido durante su etapa junior al circuito universitario y profesional.
Buse, un ejemplo a seguir
Durante la entrevista, Baena también tuvo palabras de admiración para Ignacio Buse, a quien considera un referente para la nueva generación del tenis peruano.
“Es un ejemplo a seguir, un ídolo para todos los peruanos”, señaló Nicolás, quien además recordó que ambos coincidieron en la academia del Club Regatas y que ha tenido la oportunidad de entrenar junto al actual jugador peruano.
Para Baena, Buse representa además una fuente de motivación en su camino hacia el profesionalismo.

Una experiencia inolvidable con la Copa Davis
Otro de los recuerdos que guarda con especial cariño fue su experiencia como sparring de la selección peruana de Copa Davis.
“Fue una de las semanas más felices de mi vida. Aunque ni siquiera estuve jugando, lo que viví desde adentro fue algo insuperable”, recordó.
Una experiencia que le permitió compartir de cerca con los integrantes del equipo nacional y conocer desde dentro la exigencia y el ambiente de una eliminatoria de Copa Davis.
Nicolás Baena deja atrás el tenis junior con un 17° puesto mundial, importantes actuaciones internacionales, títulos y experiencias en los grandes escenarios de la categoría.
Ahora comienza un nuevo desafío: combinar los estudios universitarios con el tenis competitivo y avanzar, paso a paso, hacia el circuito profesional.
El capítulo junior termina. La historia de Nicolás Baena apenas comienza.











