
Novak Djokovic respiró aliviado en el Australian Open 2026, consciente de que su permanencia en el torneo pendía de un hilo hasta la inesperada lesión de Lorenzo Musetti, que forzó el retiro del italiano cuando dominaba con claridad el duelo de cuartos de final.
Instantes después del desenlace, aún visiblemente impactado, el serbio compartió sus sensaciones a pie de cancha y no ocultó su sorpresa por el giro de los acontecimientos.
“No sé ni qué decir. Me veía de camino a casa”, confesó Djokovic, reflejando el sentir general en un Rod Laver Arena que había sido testigo del control ejercido por Musetti.
Hasta el momento de la lesión, el italiano se imponía con autoridad tanto en el marcador como en el desarrollo del juego, una realidad que el propio campeón de diez títulos en Melbourne reconoció sin rodeos.
“No he sentido la pelota en todo el partido. No sabía qué pelota esperar por su parte”, admitió el balcánico, superado por la variedad y la iniciativa del joven italiano.
En un ejercicio de autocrítica poco habitual, el ex número uno del mundo fue aún más contundente al valorar lo ocurrido en la pista.
“Hoy él se merecía ganar, sin dudas. Merecí perder”, sentenció Djokovic, de 38 años, quien alcanzó por 13ª vez las semifinales del Abierto de Australia.

El punto de quiebre llegó en el inicio del tercer set. Djokovic relató que advirtió las molestias físicas de su rival en el tercer game, cuando Musetti dejó de correr una pelota y encendió las alarmas. Aunque el italiano recibió atención médica, el desenlace fue inevitable.
“Es una lástima para él. Hoy fue, con diferencia, el mejor jugador y debería haber ganado el partido. Me siento afortunado”, concluyó.
Gracias a esta circunstancia, Djokovic avanzó a semifinales, donde enfrentará al italiano Jannik Sinner (2º), en un nuevo capítulo de una rivalidad que promete máxima exigencia en la recta final del primer Grand Slam de la temporada.
Tenis al Máximo | Foto: Getty Images
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