
El japonés Kei Nishikori confirmó oficialmente que pondrá fin a su carrera profesional al término de la temporada 2026, marcando el cierre de una de las trayectorias más influyentes en la historia del tenis asiático.
A los 36 años, el ex número 4 del mundo tomó la decisión tras un periodo prolongado condicionado por las lesiones, que limitaron su continuidad y rendimiento en el circuito. A través de sus redes sociales, el nipón comunicó su determinación con un mensaje cargado de reflexión y gratitud:
“Estoy profundamente agradecido con mi familia y con todas las personas que me han apoyado. Me hubiera gustado seguir compitiendo, pero siento que lo he dado todo. Disfrutaré cada uno de los partidos que me quedan hasta el final”.

Profesional desde 2007, Nishikori construyó una carrera de alto nivel, alcanzando hitos que lo posicionan como el mejor singlista asiático de todos los tiempos. Fue finalista del US Open en 2014, donde protagonizó una de las grandes sorpresas del circuito al derrotar a Novak Djokovic —entonces número 1 del mundo— en semifinales, antes de caer en la final frente a Marin Cilic.
Ese mismo año también alcanzó la final del Masters 1000 de Madrid y consolidó su presencia entre la élite, logrando su mejor ranking en 2015 (N°4 ATP). A lo largo de su carrera sumó 12 títulos ATP y superó las 450 victorias, además de clasificar en cuatro ocasiones a las ATP Finals, destacando las semifinales en 2014 y 2016.

En el ámbito olímpico, consiguió la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Río 2016, reafirmando su impacto más allá del circuito profesional.
Pese a su declive en los últimos años —sin títulos desde Brisbane 2019 y con actividad reducida entre torneos Challenger—, Nishikori deja un legado competitivo notable, con triunfos ante los tres referentes del denominado “Big 3”: Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic.
Su despedida se suma a la de otros nombres emblemáticos del circuito que transitan la recta final de sus carreras, como Stan Wawrinka, Gael Monfils y Roberto Bautista Agut.
De aquí al cierre de la temporada, cada aparición del japonés estará marcada por el reconocimiento del público y del circuito, en homenaje a una carrera que abrió caminos y dejó una huella profunda en el tenis mundial.











