La ucraniana Marta Kostyuk firmó el mayor logro de su carrera al clasificarse a su primera final de categoría WTA 1000, tras imponerse a la rusa Anastasia Potapova por 6-2, 1-6 y 6-1 en las semifinales del «Mutua Madrid Open».
El encuentro presentó tres escenarios bien marcados. Kostyuk dominó con claridad el primer set, imponiendo ritmo y profundidad para adelantarse 6-2. Sin embargo, Potapova —primera lucky loser en alcanzar semifinales en Madrid— reaccionó con contundencia en el segundo parcial, nivelando el marcador con un 6-1. En el set definitivo, cuando la presión alcanzaba su punto máximo, la ucraniana recuperó el control absoluto del juego, mostrando temple y agresividad para cerrar el partido con un sólido 6-1.
A sus 23 años, Kostyuk alcanza así la final más importante de su trayectoria, consolidando una evolución marcada por su fortaleza mental y capacidad de adaptación en momentos críticos. “Es increíble, estoy muy orgullosa de cómo manejé el partido”, declaró tras el triunfo, destacando su capacidad de reacción luego de ceder su primer set en todo el torneo.
Su recorrido en la Caja Mágica respalda este presente: dejó en el camino a jugadoras de peso como Yulia Putintseva, Jessica Pegula, Caty McNally, Linda Noskova y la propia Potapova. Además, llega con una racha de diez victorias consecutivas en el circuito, once si se incluye su participación en la Billie Jean King Cup.

En la final, la ucraniana se medirá ante la sensación del torneo, la rusa Mirra Andreeva, de 19 años, quien disputará su tercera final WTA 1000 tras consagrarse en Dubái e Indian Wells esta temporada.
Más allá del resultado, Kostyuk ya tiene asegurado un salto significativo en el ranking, con proyección al puesto 17° del mundo y la posibilidad de alcanzar su mejor ubicación histórica si logra coronarse en Madrid.
Se avecina una final generacional en la Caja Mágica: la consolidación de Kostyuk frente al fenómeno emergente de Andreeva, en un duelo que definirá mucho más que un título.












