
Novak Djokovic (4°) estuvo a un paso de lograr en el Australian Open 2026 el 25° título de Grand Slam de su carrera, una marca histórica que lo hubiera dejado en soledad como el máximo ganador de torneos mayores, superando a Margaret Court. Sin embargo, el sueño se desvaneció en la final ante el número uno del mundo, Carlos Alcaraz, quien se impuso por 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5 en más de tres horas de intensa batalla en la Rod Laver Arena.
El serbio, de 38 años, había comenzado con autoridad, pero no pudo sostener el ritmo ante el vendaval del español. Con el resultado consumado, dejó entrever que esta podría haber sido su última presentación en Melbourne Park, encendiendo las alarmas en el mundo del tenis.
“Nadie sabe qué puede pasar en el futuro. Lo voy a pensar mejor en los próximos seis a doce meses, pero ha sido un viaje maravilloso. Los amo, chicos”, expresó durante la ceremonia de premiación.
Un final cargado de emociones
Dueño de 101 títulos en el circuito profesional y 10 coronas en Australia, Djokovic confesó que ni siquiera estaba en sus planes volver a pelear por un Grand Slam.
“Siempre quise retribuir con mi tenis a Australia en estos últimos veinte años. Puse todo para vencer a jugadores como Carlos, pero nunca pensé estar otra vez peleando por un título”, aseguró.
La final contó con la presencia de grandes figuras, entre ellas Rafael Nadal, a quien Djokovic saludó con humor: “Prefiero verte allá y no acá. Fue un placer enorme compartir las canchas contigo y un honor tenerte hoy viendo un partido mío”.
También bromeó sobre el desenlace: “Tenía dos discursos preparados, uno si ganaba y otro si perdía. Este es el momento de Carlos, pero quiero agradecerles especialmente por estos dos últimos partidos. Me dieron algo que nunca había sentido en Australia”.
El respeto a una nueva generación
El serbio destacó que lo vivido ante Jannik Sinner (2°) en semifinales y frente a Alcaraz en la final fue una experiencia distinta a todo lo anterior, pese a sus diez títulos en el certamen.
Con su habitual ironía, se dirigió al español: “Eres tan joven como yo, así que nos vamos a ver muchas veces en los próximos diez años”.
Por último, dedicó un emotivo mensaje a su equipo: “Gracias por acompañarme en este viaje. No es fácil. Son mi columna vertebral, no solo por estas dos semanas, sino por todos estos años”.
Entre la leyenda y la incertidumbre, Novak Djokovic dejó abierta una puerta al futuro, mientras el tenis empieza a escribir una nueva era.
Tenis al Máximo | Foto: Getty Images
Periodismo especializado en tenis











