La experiencia de Djokovic y la supremacía sobre Fritz lo puso en la ronda de los 4 mejores (Foto: Getty)

A los 38 años, Novak Djokovic (7° ATP) sigue demostrando que su vigencia no tiene fecha de caducidad. El serbio se impuso este martes al estadounidense Taylor Fritz (4°) por 6-3, 7-5, 3-6 y 6-4 en el Arthur Ashe Stadium, accediendo a sus 53ª semifinal en Grand Slams y la 14ª en Nueva York, igualando la marca histórica de Jimmy Connors.

El triunfo, que llegó tras 3 horas y 27 minutos de juego, significó la undécima victoria consecutiva de Djokovic sobre Fritz en el circuito (11-0) y lo instaló en una esperada semifinal ante Carlos Alcaraz (2°), en lo que promete ser uno de los partidos del año.
Solidez y récords en el Ashe

Djokovic, que afrontó el partido el mismo día del cumpleaños de su hija Tara, disputó su 65° instancia de cuartos de final en Grand Slams y logró su 397° triunfo en majors, cifras que ratifican su lugar entre los más grandes de todos los tiempos.

El serbio se mostró sólido en los momentos clave: cerró el primer set tras un maratónico game de saque, se quedó con el segundo con inteligencia táctica, y aunque cedió el tercero tras un repunte de Fritz alentado por el público local, volvió a imponer jerarquía en el cuarto parcial para liquidar el duelo.

Fritz, dueño de 10 títulos ATP, fue irregular con el servicio —su principal arma— y aunque conectó más tiros ganadores, también cometió más errores no forzados. Esa diferencia terminó inclinando la balanza a favor de Djokovic, que no necesitó desplegar su mejor tenis para sellar la victoria.

Un duelo soñado con Alcaraz

El próximo desafío de Djokovic será ante Carlos Alcaraz, que llega a la semifinal sin haber cedido sets en el torneo. El historial favorece al balcánico por 5-3, aunque el murciano nunca lo ha derrotado sobre canchas duras: sus tres victorias se dieron en Wimbledon (dos finales) y en Madrid (arcilla).

El serbio, que ya conquistó el oro olímpico en París 2024 y va en busca de su 25° título de Grand Slam, reconoció tras el partido que no se sintió en plenitud: “Fue probablemente mi peor partido del torneo en cuanto a sensaciones, pero aun así fue una gran victoria frente a un rival de clase mundial”.

La semifinal contra Alcaraz será la reedición de una rivalidad que marca época, con dos generaciones enfrentadas y la expectativa máxima de los fanáticos del tenis mundial.

📸: Getty

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