Momento en que Federer brinda su agradecimiento por la inducción al Salón Internacional de la Fama del Tenis (Foto: Getty Images)

Su Majestad fue incorporado al Salón Internacional de la Fama en Newport, en una emotiva ceremonia junto a su familia y ante una multitud que celebró la trayectoria de una de las máximas leyendas del deporte.

LIMA, Perú (redacción). – La historia de Roger Federer sumó este sábado un nuevo y especial capítulo. Poco menos de cuatro años después de su retiro del tenis profesional, el suizo fue oficialmente incorporado al Salón Internacional de la Fama del Tenis, en Newport, Rhode Island, en una ceremonia cargada de emoción y reconocimiento a una carrera que lo convirtió en uno de los jugadores más importantes de todos los tiempos.

Federer llegó acompañado por su esposa Mirka y sus hijos, y fue precisamente su pareja quien tuvo a su cargo el discurso de presentación y posteriormente le entregó el reconocimiento. Ante la ovación de los presentes, el ex número 1 del mundo no pudo contener las lágrimas y protagonizó uno de los momentos más emotivos de la jornada.

Mirka dio el discurso previo a la distinción de Roger en el evento (Foto: Getty Images)

Un reconocimiento que lo emocionó

Con la voz entrecortada, Federer tomó el micrófono y comenzó su discurso apelando a su habitual sentido del humor.

“No sabía que era tan buena hablando en público. La última vez que lo había hecho fue en la Copa Hopman del 2000”, expresó, haciendo referencia al discurso de Mirka.

El suizo reconoció la enorme dimensión que tiene formar parte del Salón de la Fama y aseguró que este reconocimiento representa uno de los últimos grandes capítulos de su extraordinaria carrera.

“Esto es importante. Me ha llevado muchas horas jugando al tenis y muchos números llegar hasta aquí, pero este rango está muy arriba porque he conseguido mucho. Esto es como el último empujón, así que estoy muy, muy emocionado”, había señalado previamente.

El suizo Roger Federer y la periodista Mary Carrillo (Colaboradora), luego de su incorporación al Salón Internacional de la Fama del Tenis (Foto: Getty Images)

Durante la ceremonia también destacó el valor histórico de esta distinción y el papel que puede cumplir para las futuras generaciones.

“No pensaba demasiado en esto cuando competía, pero me gustaría que así fuera. Me gustaría que los juniors del futuro pensaran: quiero ser número uno del mundo, quiero entrar en el Salón de la Fama”, manifestó.

Federer también explicó que en Suiza y Europa la tradición del Salón de la Fama no tiene la misma dimensión que en Estados Unidos, pero valoró especialmente su función para preservar la memoria del tenis.

“En Suiza y en Europa no estamos tan acostumbrados a todo esto del Salón de la Fama. Es algo americano, pero creo que es realmente bueno. Conservan muy bien la historia de este deporte”, agregó.

Una carrera para la historia

Los números de Federer ayudan a dimensionar una trayectoria extraordinaria. El suizo conquistó 103 títulos ATP, incluidos 20 trofeos de Grand Slam, y acumuló 1.251 victorias durante su carrera profesional.

Además, permaneció 310 semanas como número 1 del mundo, de las cuales 237 fueron consecutivas, registros que forman parte de la historia grande del circuito masculino.

Su palmarés incluye seis Australian Open, un Roland Garros, ocho Wimbledon y cinco US Open, además de una larga lista de títulos que cimentaron su condición de leyenda.

“Es un honor enorme, uno de los mayores que podemos conseguir, creo, en este deporte. Estoy muy emocionado y, por supuesto, muy orgulloso de que este sea el año de mi entrada”, afirmó el suizo.

Dos jornadas inolvidables

El ingreso al Salón de la Fama llegó después de un fin de semana particularmente especial para Federer.

El viernes, Su Majestad había regresado al escenario del US Open para participar en una jornada de exhibición durante la Fan Week. En el mítico Arthur Ashe Stadium, volvió a tomar una raqueta para enfrentarse en singles al estadounidense Andy Roddick.

Posteriormente, Federer hizo pareja con John McEnroe para medirse en dobles ante Andre Agassi y Roddick, protagonizando un esperado reencuentro de algunas de las grandes figuras que marcaron distintas generaciones del tenis.

A pesar de llevar varios años alejado de la competencia profesional, el suizo volvió a demostrar la sensibilidad y la clase que caracterizaron su juego, regalando algunos puntos que despertaron la ovación del público neoyorquino.

Oficialmente Roger Federer es miembro del Salón Internacional de la Fama del Tenis (Foto: Getty Images)

El último gran reconocimiento

Han sido, de esta manera, jornadas especialmente emotivas para Federer. El regreso a Nueva York y, posteriormente, su incorporación al Salón Internacional de la Fama marcaron un nuevo reconocimiento a una trayectoria que trascendió resultados y títulos.

El propio Federer resumió la dimensión del momento con una frase que refleja lo que significa este reconocimiento:

“Estoy muy emocionado y, por supuesto, muy orgulloso de que este sea el año de mi entrada. Ha sido increíble ver lo felices que están los aficionados, mis amigos, mis compañeros y todo el mundo por mí”.

Roger Federer ya es oficialmente un inmortal del tenis.

Tenis al Máximo | Foto: Getty Images
Periodismo especializado en Tenis